viernes, 30 de noviembre de 2007

El Hidria Segundo: un tesoro histórico recuperado.

Hidria Segundo

Ayer, uno de los comentarios de Haddock en la entrada Salida de la Volvo Ocean Race desde el mar me dio la idea de hablarles de la embarcación Hidria Segundo, cuando tuviera la ocasión de volver al Grove y sacarle unas fotos, pero no ha hecho falta esperar, sus armadores, Jacobo y Sesé que son un encanto como personas, me han permitido utilizar sus fotos para mostrárselas en este blog y hablarles de su barco.

Puente

El Hidria Segundo es un buque aljibe propulsado por una máquina de vapor que fue construido en Teis (Vigo), durante los años 1963-66. De madera, con 30,5 metros de eslora, perteneció a la empresa Aljibes de Vigo, y trabajó en la ría viguesa abasteciendo de agua a otros grandes barcos hasta 1991.


Cubierta

Luego quedó olvidado y en inminente peligro de desguace hasta que en 1997 Jacobo y Sesé, una joven y entusiasta pareja de O Grove, posaron sus ojos sobre él con la ilusión de restaurarlo y recuperarlo. Así fundaron la empresa Vapores del Atlántico S. L., lo compraron y se embarcaron en esa aventura modélica de rehabilitación de una parte de nuestro patrimonio marítimo de Galicia.

Los comienzos de la restauración fueron muy duros ya que no contaban con ningún tipo de ayuda financiera, luego a partir de 2000 ya consiguieron algunas ayudas que han permitido llevar a cabo este proceso de restauración artesanal impecable y muy cuidadoso con el medio ambiente.


Jacobo junto a la máquina de vapor

Fíjense en el detalle de que lo primero que hicieron fue una limpieza de tanques y sentina para evitar que el fuel-oil que contenía el buque se vertiera en la playa en la que se encontraba.

Luego pasó por diferentes astilleros y puertos: Vigo, Meloxo, Cambados, A Guarda, O Grove… donde se llevaron a cabo las diferentes labores de restauración; revisión del caso y eje, desguace de las partes más afectadas que conforme se iban quitando iban siendo sustituidas por nuevas, carpintería (no olviden que el barco es de madera), calafateado por maestros calafales portugueses (un oficio en vías de desaparición), restauración de la caldera, máquina de vapor y tanques de combustible, labores de habitabilidad como cocina, aseos, camarotes y todo lo necesario para haberlo convertido en una maravilla histórica flotante con todo tipo de comodidades y seguridad para la tripulación que navega a la perfección.

Interior del puente

En los casi nueve años que ha tardado en concluirse la completa restauración, no han faltado problemas, altibajos, falta de fondos, disgustos, etc… sin embargo, ha sido posible gracias a, con dicen los propios Jacobo y Sesé, “un amor a un sueño, constancia, mucho trabajo y tirar siempre para adelante ante las muchas complicaciones surgidas en los últimos ocho años y medio».

Ahora el barco se encuentra en el Puerto Pesquero de O Grove y viene realizando distintas actividades de promoción histórico-culturales, ejerciendo de museo itinerante o realizando cortas travesías de recreo para particulares y empresas. Puede alquilarse para todo tipo de eventos, ya sea aquí en Galicia, España u otros países: Promoción Histórico-Cultural (entidades públicas y privadas), Sala de Congresos, Cruceros de Corta Duración, Eventos Náuticos, Colaboraciones Culturales, etc… además, está preparado como charter para 25 personas.


Bodega

Tiene una bodega de 90 m2, lo que antes era el aljibe, impresionante para organizar cualquier tipo de evento público (conferencias, exposiciones, reuniones de empresa) o privado (bodas, reuniones de grupos de amigos).

Tanto Jacobo como Sesé son personas muy receptivas y abiertas a toda clase de propuestas o ideas para el buen uso de su barco, así que si conocen algún tipo de evento en el que tuviera cabida esta embarcación, como ya lo fue en su día “el barco de la memoria”, se podrían poner en contacto con ellos y comentarles su idea ya que, personalmente creo, es un recurso muy valioso del que no se está aprovechando todo el potencial que tiene.


Celebración de una boda a bordo

Les aconsejaría que no dejaran de visitar su página web Hidria Segundo que, además de estar muy bien construida y organizada, detalla con todo lujo de detalles el proceso de restauración, y pueden encontrar toda información que necesiten.

No duden en visitarlo si les coincide ir a O Grove, seguro que tanto Jacobo como Sesé estarán encantados de enseñárselo y hablarles del Hidria Segundo.

8 comentarios:

Haddock dijo...

Gracias al cariño, al empeño, al esfuerzo y a la constante dedicación de Jacobo y de Sesé, el Hidria Segundo puede seguir dejando estelas, y en ellas permanece viva una parte de la historia marítima de Galicia.

Los barcos de madera (especialmente los de vela) tienen el encanto especial de lo exclusivo, son únicos y muy entrañables; siempre nos transmiten el acogedor calor de las maderas, estan vivos, poseen "Alma", y constantemente se comunican con el patrón y la marinería.

Navegando en barcos de madera:

"(...)
Pescaremos n-a rede d´os atlas
ronseles de Simbad

E cazaremol-a vela
sobre o torso rebelde d´as tormentas
pra trincar a escota d´unha ilusión".

Manuel Antonio (Rianxo, 1900-1930). De catro a catro. Follas d´un diario d´abordo. 1928.

Homesdepedra dijo...

haddok ten razón , os barcos de pau falan!.
Eu que naveguei durante moitos anos neles , sei das súas conversas. Cando a súa maquina se detén o doce son da madeirame relata a súa vida e mailas súas enfermidades.
Se o patrón e un "home de mar" entenderá perfectamente as mensaxes que xurden da mesma alma do barco .
Apertas

Amiga Atlántica dijo...

Haddock y Homesdepedra, estoy totalmente a acuerdo con vosotros, y soy la primera a la que se le llenan los ojos cuando ve un barco de madera por la Ría.

Ese olor, ese sonido, ese calor que transmite... no tienen nada que ver con los habituales cruceros de poliester o mercantes de acero que veo todos los días.

Pero desgraciadamente la vida que llevamos, por lo menos la que llevó yo, hace imposible poder dedicar el tiempo necesario a un barco de madera para darle los cuidados que necesita. Porque los barcos de madera es preciso mimarlos constantemente para no echarlos a perder.

Haddock, recuerdas tu preciosa goleta de madera La Hispaniola? Una goleta clásica canadiense de 12 metros construída en 1950 en Halifax (Nueva Escocia, Canadá). Tuviste que venderla con gran dolor de tu corazón... pero sabes que navega por Alicante, y que está ahí, no ha desaparecido.

Seguro que algún día volverás a tener un barco de madera, por ahora apenas tenemos tiempo, pero tenemos un crucero precioso que navega fenomenal, nos hace muy felices, y cuyo mantenimiento no requiere de grandes inversiones de tiempo.

Saludos para estos dos hombres de mar

O´Fartura dijo...

Encántame o teu blogue.
Agora non teño tempo para extenderme en facer un comentario á altura do que te mereces.
Marco o teu blogue e hei de fondear nel máis adiante.
Unha aperta.

Haddock dijo...

Si, la noble goleta canadiense "La Hispaniola", después de surcar las aguas del océano Atlántico durante 54 años, desde hace tres años navega por el mediterráneo, y siempre será recordada con cariño.

Su nombre, que mantuve, se lo había puesto su segundo propietario y hace referencia a la goleta "Hispaniola" de la novela de Stevenson "La isla del tesoro".

Hace algunos años me llamó la atención el nombre de un velero holandés atracado en un puerto deportivo, se llamaba "Jonh Silver", y recuerdo haber comentado a los tripulantes del velero en el que yo estaba:

- Mirad, ese velero se llama igual que un personaje de la novela La isla del tesoro, John Silver "El largo"; el pirata cojo con una pata de palo.

Al cabo de poco tiempo pudimos ver como salía a cubierta de aquel velero un hombre alto con barba y, para nuestra sorpresa y asombro, ¡tenía una pata de palo!

Ahora, Amiga Atlántica, hacemos realidad los sueños más hermosos y disfrutamos intensamente navengando por los mares con nuestro querido velero.

Amiga Atlántica dijo...

Desde luego si a mí me sale un tipo alto con barba y pata de palo de un velero que se llama "Jonh Silver" me quedo blanca como la leche...

Oye Haddock, y no te fijaste si llevaba un loro en el hombro y un parche en el ojo?

:-)

haddock dijo...

Amiga Atlántica; la aparición de aquel marino surgiendo lentamente del interior del velero "John Silver" fue extraordinaria, y la recordaré siempre, sintiendo no haber podido hablar con él e interesarme por su vida y navegaciones, así como por el loro que seguro estaría a bordo y se llamaría, ¡Cómo no!, "Capitán Flint" y gritaría ¡Doblones! ¡Doblones! mientras John Silver "el Largo" me contaría:

"- Ahí donde lo ves, Hawkins -me decía-, este pájaro tiene lo menos doscientos años...y hay quen dice que algunos viven eternamente. Este ha visto ya pasar más condenaciones que el mismísimo Satanás. Ha navegado con England, con el gran capitán England, el pirata. Ha estado en Madragascar y en Malabar, en Suriman, en Providence, en Portobello. En Portobello, cuando el rescate de los famosos galeones de la Plata. Allí aprendió a gritar <¡Doblones!>, y no es para menos: ¡más de trescientos cincuenta mil que sacaron a flote, eh, Hawkins! Estuvo cuando el abordaje al Virrey de las Indias, a la atura de Goa; allí estuvo, y lo miras y parece inocente como un niño. Pero tú no has olvidado el olor de la pólvora, ¿verdad, capitán?

- ¡Todos a sus puestos!- chillaba el loro."

Robert L. Stevenson. La isla del tesoro.

Amiga Atlántica dijo...

Pues ahora que lo dices ese loro tendría que venir a darle alguna clase al papagayo que tiene nuestra vecina, que sólo sabe decir "Blanca!!!!" una y otra vez...