miércoles, 15 de abril de 2009

Cadaqués

Se me hace difícil describirles todos los sentimientos que ha despertado en mí este hermoso pueblo mediterráneo en pleno Parque Natural del Cap de Creus.
Si en algún rincón del mundo se ha refugiado la esencia del Mediterráneo, ese es, sin duda, Cadaqués.


Sus fachadas blancas salpicadas de ventanas azules y arcos, su iglesia en lo más alto tal vigía en su gavia oteando el horizonte, las barcas varadas sobre sus calas y lo cristalino de las aguas que lo bañan hacen de Cadaqués un rincón realmente hermoso.Y es que Cadaqués es bonito se mire por donde se mire.


Por delante

Por detrás

Por arriba




Por abajo

Por dentro

Y por fuera

De día

Y de noche



Sin embargo, a pesar de esa belleza paisajística, lo mejor de Cadaqués es sin duda la magia que esconde y que, sin darte cuenta o quizás sin poder evitarlo, te seduce y te atrapa. Duerme de día, y cuando baja el sol y empiezan a encenderse las luces del pueblo, eso que allí llaman hora bruja, la magia comienza a salir de los bajos de las casas talleres de artistas fotógrafos, pintores, escritores o artesanos, y empieza a recorrer sus callejas sembradas de pizarra, inundando todo y a todos los que encuentra a su paso. La luna que es su cómplice derrama su luz sobre el mediterráneo que brilla frente a Cadaqués.


Hay lugares con magia y yo de éstos sólo conocía la zona vieja de Santiago, que muchos llaman Rosa de Piedra porque desde el aire, a vista de pájaro, sus rúas empedradas alrededor de la Catedral semejan una rosa. Allí por la noche la magia también sale de sus escondrijos entre las piedras y se pasea bajo los soportales disfrazada de música, llenando calles, plazas, pubs, fuentes y escaleras atrapando a los que están en ellas.

19 comentarios:

Joan Sol dijo...

Efectivamente, creo que Cadaqués aún conserva las mejores esencias del Mediterráneo, pese a la presión turística y urbanística a la que está sometido. Y espero que sea por mucho tiempo... Pero para mí, además de ser uno de los pueblos más hermosos de este mar, es también un espacio mental y, sobre todo, sentimental. A veces, en una noche de insomnio, en medio de un atasco o de una aburrida reunión de trabajo, me evado mentalmente hasta alguna de sus calas o de sus calles empinadas, donde suelo encontrar el sosiego que necesito. Marta siempre dice que cuando llega a Cadaqués se le ensancha el corazón. Es otra manera de expresar esa idea del Cadaqués-refugio, a salvo de las neuras y malos rollos que nos persiguen, y que quedan tirados en algún recodo de la carretera.

Y mi Cadaqués del corazón no se alimenta tanto como antes de los atractivos de un paisaje fabuloso ni de sus pintorescos encantos. Quiero decir que el flechazo inicial ha dejado paso a un afecto más profundo, no sólo hacia el pueblo sino hacia los buenos amigos que tenemos en él. Son esas relaciones, esos afectos, los que hacen que a medida que pasa el tiempo vaya creciendo la sensación de pertenencia a Cadaqués. Confío en que algún día pueda desprenderme definitivamente de mi aspecto de visitante de fin de semana y consiga moverme con la desenvoltura de un vecino más. Aunque no sé si sería capaz de abrocharme la chaqueta con alambres, como nuestro amigo el herrero -¿te acuerdas?-, en una fantástica demostración de surrealismo casero.

Me gustan mucho tus fotos, ya lo sabes. Curiosamente, estos días, paseando con vosotros por Cadaqués, no he sentido como otras veces la necesidad de fotografiarlo, de llevarme a casa pequeños fragmentos del pueblo y sus alrededores. Quizás sea porque Cadaqués ya vive dentro de mí y no lo veo con los ojos de quien lo visita por primera vez. Pienso que más que verlo y que admirarlo, Cadaqués hay que sentirlo; y que cuando eso ocurre ya nunca puedes separarte de él. Creo que esa noche de luna llena, en la que intentamos capturar su reflejo con nuestras cámaras, tu sentiste Cadaqués. Pues lo tienes claro, amiga mía, porque te esperan momentos de profunda morriña, los mismos que me asaltan a mí cada vez que he pasado unos días en el pueblo. Y más ahora, cuando tu recuerdo y el de Haddock ya forma parte de mi Cadaqués sentimental.

Saludos desde el Mediterráneo (un poquito más atlántico)!

Haddock dijo...

En Cadaqués hemos podido disfrutar de la armonía y el encanto de un pueblo hecho a medida de las personas y del entorno, que nos cautiva y se acurruca en nuestro corazón y nuestra memoria logrando que el Mediterráneo haga alli realidad alguna de las utopías que muchos autores situaron en islas remotas de tiempos idos; y así, puedo entender a Josep Pla (en su encantador libro Cadaqués, de 1947; libro tan acertadamente recomendado por Marta y Joan) cuando nos dice que:

"Hi sentireu, sobretot, les sensacions que donen les illes: una obsessió de recolliment, una seguretat -real o fictícia- i un sentiment de llunyania, la convicció, tan satisfactòria, que la gent que no té la sort de viure-hi és d´una infelicitat completa".

Moltes gràcies, Marta i Joan, per la vostra amistat i per descobrir per a nosaltres Cadaqués.

Eugénio dijo...

Estava a estranhar a vossa ausência, mas já percebi que a vida não é só trabalho nem Internet.
Fiquei a conhecer mais um pouco do nosso planeta graças a vocês.
Cima, baixo, lado, dentro, fora.... Cadaqués foi completamente desvirginada por vocês :)
Grande abraço.

Eifonso Lagares dijo...

Muy buenas las fotos, en el verano del 2002 estuve 15 días en Cadaqués, jamas me olvidare de aquellos maravillosos días en dos pueblos inolvidables Cadaqués y Pals.

Bicos

Jose Eugenio dijo...

Lo presentia. Tantos dias de ausencia solo se justificaban con la gestacion de otro hermoso post.
Un magnifico reportaje fotografico y una bonita historia entre amigos, atlanticos y mediterraneos.
Felicidades a todos y saludos desde Vigo.

Amiga Atlántica dijo...

Hola Joansol!
Carai, con tu comentario y alguna foto casi me da para una nueva entrada en el blog :-)
Aunque es cierto que la presión urbanística está haciendo mella en toda la costa, hay que reconocer que por lo menos en Cadaqués lo ha hecho de forma respetuosa con el entorno.
Lo del rincón sentimental está muy bien, nos ayuda a llevar mejor el día a día, y todos tenemos alguno. Para nosotros son las Cíes, en las que cada vez que fondeamos nos olvidamos del resto del mundo, y que aunque sólo estamos a unas siete millas de Vigo, es como si nos fuéramos a una playa muy lejana a miles de kilómetros de casa donde podemos desconectar.
Entiendo perfectamente lo que dices del afecto más profundo porque a mí me pasaba lo mismo en Santiago. Al principio me veía como una visitante más admirando y descubriendo cada uno de los lugares de su casco vello y sus gentes, pero luego con el tiempo yo llegué a formar parte de aquello también y fue fantástico sertirse integrada en aquello.
Lo del impermeable cerrado con alambre fue, como bien dices, completamente subrealista. Como diría Marta, está tocado por la Tramontana, pero mira que tenía gracia :-)
Respecto a lo de sentir Cadaqués, la verdad es que ya lo sentí la primera noche al atardecer cuando bajábamos por sus calles hacia el Maritim después de ver las acuarelas de Koyama.
Sin embargo, te agradezco los hermosos rincones que me enseñaste durante nuestro paseo el día de la luna llena y tus consejos para hacer fotos nosturnas.
Para mí Cadaqués ha sido un descubrimiento muy especial y espero que podamos volver todos juntos.
Un fuerte abrazo para tí y la Princesa Rusa

Amiga Atlántica dijo...

Querido Capitán,
Suscribo todo lo que dices en tu comentario sobre Marta, Joan y Cadaqués.
Hemos pasado unos días muy buenos allí con ellos que guardaremos para siempre en nuestro corazón.
Desde luego, Haddock, tienes el don de lenguas: castellano, gallego, frances, inglés, portugués y ahora también catalán???

Amiga Atlántica dijo...

Olá Eugenio,
La verdad es que visto así, efectivamente este post parece un capítulo de Sesame Street :-)
Bjs

Amiga Atlántica dijo...

Hola Eifonso!!!
Qué alegría :-) verte por aquí, ya que no pude ir al último beers and blogs.
Si pasastes 15 días días por allí sabes perfectamente de lo que estoy hablando, qué hermosas sensaciones, verdad?
Un fuerte abrazo

Amiga Atlántica dijo...

Hola José Eugenio,
No te lo imaginas pero hablé con Joansol varias veces de ti.
Ojalá os podais conocer cuando vengan a Vigo o en el encontro de Muros.
Celebro que te haya gustado nuestra hermosa historia Atlántico-mediterránea.
Un fuerte abrazo desde Canido

Fernando dijo...

Alegrame que tiverades a oportunidade de disfrutar de un entorno tan particular a min tocoume tramontana e foi tamén bonito. Pero recorda que os entornos compoñense de persóas e problamente o encanto está tamén en vos.
Por certo o ferreiro si é o mesmo que eu coñezo un tipo fantastico.
Parbens por ter disfrutado tanto.
Eu teño unha foto de unha dorna amarrada a eses peiraos.

Fernando

Amiga Atlántica dijo...

Hola Fernando,
Ya ves lo que te perdiste, no?
Como bien dices, lo mejor fue la compañía. Esperamos poder compartir también muy buenos momentos en el Encontro de Muros junto a ti, Uxío, Santi y toda esa buena gente que teneis por la Ría de Arousa.
Lo del Ferreiro fue de coña ;-), como bien dice Joansol, completamente subrealista!!!
Un fuerte abrazo marino

Jose Eugenio dijo...

Claro que nos veremos todos en Muros. Tengo ya varios compromisos y espero que esos dias nos den para conocernos un poco más.
A Joansol lo sigo en su blog y es el culpable de que ya entienda algo el catalán. Cualquier dia me suelto a comentar alguna de sus magnificas entradas.
Mar, la mar nos une a todos.
Saludos a Haddock.
Un abrazo.

Amiga Atlántica dijo...

José Eugenio,
Qué alegría saber que vendréis al Encontro de Muros!!!
Nuestra idea es subir con el Alefriz, pero todo depende del tiempo...
Respecto al blog de Joan, qué te puedo decir que no veas por ti mismo?
Para mí es, sin duda, el mejor blog de temática marítima que he encontrado. Y es que Joan se curra sus reportajes como nadie y encima escribe muy bien.
Además, y como diría diría Haddock, la persona que hay detrás de ese blog es otro enemorado del mar con mirada limpia y buen corazón.

lino dijo...

se a envidia fora tiñaaaaa. e eu tomando pastillas para o dolor de espalda, é inxusto!

Joan Sol dijo...

¡Menos mal que estoy moreno de estos días, porque si no, me ibais a sacar los colores!

Haddock, nadie como el maestro Josep Pla para expresar en pocas y precisas palabras las sensaciones y sentimientos que despierta Cadaqués. Espero que disfrutes mucho con el libro. Y gracias a vosotros por vuestra amistad y compañía. Fue un verdadero placer compartir Cadaqués contigo y con Mar.

Mar, sólo nos ha faltado una cosa: navegar en Cadaqués, ver el pueblo desde el mar, ir a la isla de Portlligat, bañarnos en alguna cala de Cap de Creus, tal vez bucear entre sus rocas… Es un buen motivo para volver, ¿no te parece?

José Eugenio, en catalán o no, siempre serás bien recibido en “El mar és el camí”. Como muy bien dices, la mar nos une a todos. Espero conocerte personalmente en Muros.

Y tu, Lino, pues lo que hemos hablado: en cuanto puedas, te escapas a Cadaqués y ya verás como se te pasan todos los males. Al menos el guía ya lo tienes asegurado.

Amiga Atlántica dijo...

Alá Lino, ahora ya sólo depende de ti :-))))
Se que puede dar un poco de pereza eso de cruzarse la península, pero lo que se encuentra al otro lado merece tanto la pena!!!
Salitre

Amiga Atlántica dijo...

Tienes razón Joansol, nos han faltado mogollón de cosas por hacer ;-), así que no nos va a quedar más remedio que volver, vaya por Dios :-)))))))

Adrian dijo...

Hola amiga:

Sin duda, unas fotos extraordinarias las de tu blog que nos ha acercado mas la localidad de Cadaqués. Cuando estuve me enamoró y en http://www.trivago.es/cadaques-31966 plasmé todas mis opiniones de mi viaje para que los interesados puedan informarse de que ver en la zona y en esta joya blanca del Mediterráneo. Un saludo