Llevo 12 años viviendo e Vigo, he cruzado mil veces la Ría sobre el puente de Rande, pero nunca había pasado bajo él. Así que el viernes por la tarde el Capitán Haddock y yo a bordo del ALEFRIZ nos pusimos rumbo a Rande!
Para aquellos que no lo sepan, las bateas son unas estructuras de madera que flotan sobre el mar y están fuertemente ancladas al fondo por un muerto (peso), de las cuales penden unas cuerdas donde se cultivan mejillones. Éstos se recogen cuando son pequeños en las rocas de la costa (semilla) y se colocan en bolsas de red plástica alrededor de las cuerdas de la batea. Luego los mejillones se van fijando a la cuerda con unos filamentos llamados “viso” y allí, filtrando el agua de la Ría tan ricamente, van creciendo y engordando. Las Rías Gallegas para esto son estupendas para esto ya que además de ser espacios protegidos, su flujo de corrientes mantienen el agua con una gran cantidad de nutrientes en suspensión.
Bueno, pues después de esta pequeña lección de acuicultura, seguimos.
Allí teníamos el puente ante nosotros, cada vez más cerca.
Luego nos dimos una vueltecita por la Ensenada de San Simón (más bateas), volvimos a pasar bajo el puente y, tras dar unos borditos por la Ría, nos volvimos a casita.
