jueves, 25 de octubre de 2007

Hórreos

Desde que vine a Galicia por primera vez siempre me llamaron la atención los hórreos, yo entonces venía de Andalucía y allí no hay.


Les cuento que los hórreos son construcciones típicas de Galicia, aunque en Asturias y norte de Portugal también los hay, para almacenar espigas de cereales y mazorcas de maíz de las cosechas. En su interior se almacena el grano a salvo de la humedad del suelo gracias a los pilares de piedra que aíslan la cámara del suelo, y a salvo de los roedores gracias a las peanas circulares invertidas que tienen las patas, llamadas en Galicia "tornarratos".
Los hay de muchos tipos y materiales, pero fundamentalmente están construidos de piedra (así le llaman en Galicia al granito que por aquí hay muchísimo) y madera con un tejadillo de teja o pizarra donde suele haber adornos y cruces en las partes más altas.


Su origen por lo visto se remonta a la época romana donde ya existían construcciones similares y su presencia tenía un carácter de ostentación por parte de quien lo poseía siendo mayor esta, cuan más largo fuera el hórreo.
Hoy en día, el hórreo va perdiendo sus funciones, pero gracias a su gran belleza se sigue conservando como elemento puramente decorativo.
Aquí en Canido donde vivo se les llama canastros, en otros sitios se les conoce como piorno, canastro, cabazo o cabaceiro.
Aquí les dejo con una selección de ellos.




















Espero que les gusten, amí me encantan.

2 comentarios:

Haddock dijo...

Curiosas construcciones que conservan y esparcen aromas de cereales y manzanas, de jamón y embutidos, de humo y laurel; atesorando eternamente el sol de las mazorcas:

"Primero suave barba
agitada en el huerto
sobre los tiernos dientes
de la joven mazorca.
Luego se abrió el estuche
y la fecundidad rompió sus velos
de pálido papiro
para que se desgrane
la risa del maíz sobre la tierra".

(De la Oda al maíz, de Pablo Neruda).

Amiga Atlántica dijo...

Querido Haddock, siempre me sorprendes por estos mares!!!
Verdaderamente sublimes los versos de Neruda, no más que tu delicado comentario.
Muy agradecida por tu visita y tus dulces palabras.