Llevábamos tres días en los que casi nos habíamos establecido en la dársena de A Laxe del Puerto de Vigo para ver los barcos participantes en el Desafío Atlántico de Grandes Veleros (grandes?... desafío?... imagino que después de este año, le cambiarán el nombre).
Había mucho que ver allí. Además del espectacular Kruzensthern, buque escuela de la Armada Rusa de 113 m de eslora del que les haré un reportaje dentro de unos días, cerca de una veintena de veleros de menor tamaño lo arropaban (Peregrina, Juan de Lángara, Viña Mein, Zorba, Rona II, Spaniel, Peter Von Danzing III, Mizar, Evangelina, Etoile, Belle Poule, Spirit of Bermuda, Arosa, Aguete, Miña Miniña, Jolie Brise, Urania, Lord Rank y Tecla).
También se podía disfrutar de una espectacular exposición de embarcaciones tradicionales organizada por la FGCMF, entre las que estaban la Dorna Meca, O Peza de Rabo, La Oleira, El Nuevo Sofía, la Vigo05, etc...
Por supuesto, el Hidria Segundo con unos simpatiquísimos Sesé, Jacobo y Carmen, y el Nordwest de Bart, el holandés de San Adrián de Cobres.
Allí me reencontré con un buen puñado de buenos amigos y conocidos marineros como Fernando, Banderas, Trebi, Cabo de Hornos, Braulio, Victor, Lino, Roberto y María, Raúl que se nos enroló en el Kruzenshtern, gente de la Asociación de Mariñeiros de Bouzas, etc...
Y llegó el día de la Parada Naval para despedir a la flota de la Tall Ships, y por supuesto, allí estábamos nosotros con el Alefriz que, como ven en la foto, parecía un colegio.
Un dato curioso, estábamos a bordo nada más y nada menos que 5 bloggers!!!!
Aunque nosotros fuimos de los primeros en salir, en poco tiempo la Ría se llenó de barcos y quedaron los pantalanes vacíos. Vigo se volcó en el evento, y aunque es cierto que el número de barcos fue muy escaso, no por ello tuvieron una despedida menos calurosa. La verdad es que la respuesta de la gente de Vigo, tanto visitando el Puerto como en la salida me hizo sentirme muy orgullosa de la gente de mi ciudad. Y eso que apenas se le dio publicidad al evento. Había mucha gente que no sabía nada de la Tall Ships...
Les voy a dejar con algunas de las fotos que tomé durante la salida de los barcos, que no están en orden por un pequeño asunto de incopatibilidades entre blogger y yo. Sin embargo, he preparado un álbum en Picasa llamado Parada Naval Tall Ships 2009 en el que podrán ir viendo más fotos de estos tres días a medida que vaya teniendo tiempo para seleccionarlas y subirlas.
Así de majestuoso viraba el Kruzensthern delante del Monte de la Guía para poner rumbo a la bocana de la Ría. Al fondo el Puente de Rande.
Así de majestuoso viraba el Kruzensthern delante del Monte de la Guía para poner rumbo a la bocana de la Ría. Al fondo el Puente de Rande.
Este crucero de madera me cautivó desde la primera vez que lo vi atracado el el Náutico. Es de madera, con velas cangreja y escandalosa y se construyó en Cangas, por lo visto. Verlo navegar es una gozada.
El Spirit of Bermuda, con sus mástiles inclinados y sólo botavara en la vela de mesana. En su proa el racú Oleira, patroneado por Braulio de Bouzas.
El Evangelina
El simpático Jolie Brise, que lo vi desde casa cuando llegaba a la Ría con todas sus velas rojas desplegadas.
