sábado, 14 de junio de 2008

Berlengas (Parte 3ª: Domingo)

El domingo amaneció estupendo, soleado y con vientecillo, así que mientras en Bolha terminaba de darle los últimos retoques al Veronique, el Capitán Haddock y yo nos fuimos a desayunar con O Pardal unos galaos con natas, por supuesto. No hay un desayuno mejor que un café portugués y una natiña recién hecha…

Bolha poniendo a punto el Veronique

De vuelta en el puerto nos encontramos con el Capitán Veiga y Marieke (a quien le dimos lo que quedó del bolo de chocolate…), y con las distintas tripulaciones que iban poniendo los barcos a punto para partir hacia Berlenga.

Dos grandes Capitanes, Veiga y Haddock

Poco a poco comenzaban a salir los barcos, pero nosotros fuimos de los últimos porque estábamos amarrados al pantalán con tres barcos abarloados a estribor.


Así se veía la flotilla salir del puerto y poniendo rumbo a Berlenga.

Aunque había vientecillo y bastantes olas, la verdad es que el trayecto hasta la isla a bordo del Veronique comandado por el Capitán Veiga y tripulado por el Bolha y Haddock fue todo un paseo. Qué bien navega el Veronique!!! Aunque no fue fácil debido a las rociones de agua de mar que entraban por estribor, conseguí tomar esta serie de fotos durante la travesía a la Isla.







Lo que más llama la atención cuando te vas acercando a Berlenga es el color anaranjado intenso de su piedra (es un granito muy rojizo), el faro en su cumbre y el pequeño fuerte de San Juan Bautista.



Después de llegar y largar el ancla, vean que contentos se les ve a Haddock y el Bolha después de la maniobra de fondeo (no sabían lo que se les venías encima…), permanecimos un ratito a bordo ya que el viento era muy fuerte y temíamos que el Veronique pudiera garrear, como efectivamente hizo… el problema fue que al intentar levantar nuestro fondeo éste quedó enganchado en el fondeo del Blue Moon I, lo que supuso muchísimo trabajo (y energía al Bolha) para lograr desengancharlos. Al final lo conseguimos!!! Y fondeamos en un sitio más protegido del viento.
El Bolha nos acercó al muelle con el dingui y allí… maravillosas aguas cristalinas… pena no haber llevado las gafas de bucear.





Aspecto de la flotilla fondeada en Berlenga

Nos dirigimos hasta el restaurante donde se estaban asando las sardinas… qué bien olían y qué ricas estaban!!! Ya saben que en esta época del año las sardinas están en su punto, con toda su grasa, jugosas, jugosas!!!
Bom Ano!!!!!!!!!!!!!

Luego al terminar, como vi que el viento había aumentado (decían que habría unos 30 nudos) y se veían unas olas impresionantes, decidí que lo mejor sería dejar el Veronique en las manos de los expertos marinos Veiga, Haddock y Bolha, y yo volverme a Peniche en el Cabo Avelar Pessoa.

Así se veía la flotilla rumbo a Nazaré desde lo alto de Berlenga

A pesar de que el Cabo Avelar Pessoa es un barco bastante grande y pesado se movió muchísimo de vuelta a Penich. Había muchísimo mar, así que me reafirmé mi idea de que lo mejor fue volverme a Peniche.

Así se veía la fortaleza y el Museo Municipal de Peniche que visitamos el sábado.

Al legar me cojí el bus hasta Nazaré donde esperé a que llegaran los barcos de la regata.

Así entraban los primeros barcos en el puerto de Nazaré

Luego poco a poco fueron llegando los demás






El Veronique llegó muy tarde, de hecho creo que entró el último, ya de noche porque durante el trayecto desde Berlenga se soltó el ancla y les llevó cerca de dos horas conseguir volver a subirla a bordo, debido a las malas condiciones del mar.
Mis temores sobre el estado de la mar se confirmaron a su llegada, olas de 4 metros y viento en contra de 30 nudos durante 30 millas… Me contaron, además, que se pusieron chorreando no se cuantas veces… Menos mal que no fui!!!
Luego todas las tripulaciones se fueron a cenar a un restaurante de Nazaré. Y el Capitán Haddock y yo nos volvimos para Vigo, donde nos aguardaban tres churumbelillos dormiditos.
Les dejo con este atardecer que capté desde el espigón de entrada al puerto de Nazaré mientras esperaba la llegada del Veronique.


Muchas más fotos de esta etapa en Picasa

viernes, 13 de junio de 2008

Berlengas (Parte 2ª: Sábado)

Antes de nada, para que los que no las conozcan, Las Berlengas son un conjunto de islas situadas a unas 5 millas frente al Cabo Carvoeiro en Peniche, una tranquila ciudad al norte de Lisboa. Son Reserva Natural y un lugar ideal para bucear debido a la transparencia de sus aguas. La isla más grande se llama Berlenga y es la que le da nombre al archipiélago.



Una vez situados, les cuento lo acontecido el sábado en Peniche, ya que quedó anulada la regata entre boyas que había programada para ese día. Las razones fueron dos fundamentalmente, por un lado la dificultad para mover los 41 barcos que formaban la flotilla de la regata en tan escasos metros de pantalán, y por otro que aún faltaban bastantes barcos que fueron llegando a lo largo del día.
Por supuesto, una vez levantados y aseados después de haber pasado la noche en el maravilloso barco del Capitán Veiga, pusimos rumbo a los bares y pastelarias del puerto para tomarnos nuestros galaos (café con leche en taza grande) y natas (adoro las natas!!! y los pastelitos de zanahoria, y los ovos moles, y los dulces de Peniche, y todos los dulces portugueses, soy muy golosa).
El puerto esa mañana estaba de lo más animado, junto a un pesquero los marineros terminaban de limpiar sus redes mientras las gaviotas daban buena cuenta de los restos de sardinas que caían al muelle.


Por otro lado, en la rampa del puerto los participantes del encuentro de Kayaks en Berlengas 2008 daban los últimos retoques a sus embarcaciones antes de partir.


La gente se iba subiendo a bordo del Cabo Avelar Pessoa, barco que hace el trayecto entre Berlenga y Peniche, para pasar el día en la Isla, y entre tanto, íbamos saludando a las tripulaciones amigas de los barcos que ya estaban en Peniche.


Nos aconsejaron que recorriéramos el camino por la costa que va desde el puerto hasta Cabo Carvoeiro, así que a eso nos pusimos esa mañana el Capitán Haddock y una servidora.
Lo primero que encontramos fue el fuerte de Peniche, una fortaleza utilizada durante la dictadura como cárcel de presos políticos. Dentro se encuentra el Museo Municipal de Peniche que visitamos por la tarde y del que les hablaré más adelante.


Me llamó la atención este túnel a través del cual se llenaba el foso cuando subía la marea.




Dentro de la fortaleza se encuentra un Baluarte circular, del que incluyo una foto y su curiosa historia en la presentación de diapositivas que pueden consultar en Picasa.
Ya ven que los alrededores del fuerte son realmente hermosos, y el color del agua una delicia… transparente, como le gusta a Joan Sol.

La ruta a lo largo de la costa es realmente bonita, como pueden ven en las siguientes fotos:


Carreiro de Joannes


Paços de Leonor
Cova da Dominique

Y, por fin, llegamos a Cabo Carvoeiro!!! Pena que justo allí desagüe la depuradora de la ciudad, ya ven el cambio de olor del agua… una pena porque el entorno es precioso.

Sin embargo, lo mejor estaba por llegar…
Nau dos Corvos (al fondo, Liberum)

Al fondo, Berlenga!!!
Encuentro del Liberum y Mike Davis en Cabo Carvoeiro
Como ya era un poco tarde y sabíamos que en el Marathon nos estaban esperando para comer nos volvimos pitando a puerto. Ana nos preparó un mero con zaragallada DELICIOSO!!!! que fueron a buscar por la mañana al mercado junto con Marisa, Candi y Christian.
Poco a poco fueron llegando más embarcaciones y les ayudábamos a amarrase.



Hasta una carabela, la Vera Cruz!!!
Coincidía la regata con las fiestas de Peniche, en las que entre mercadillos de artesanía, conciertos y fiestas de piratas estaba aquello de lo más animado.


Por la tarde nos fuimos junto con Candi y Marisa a visitar el museo, que es de lo más curioso porque tiene una parte dedicada a la construcción naval y artes de pesca, otra parte dedicada a los muebles y objetos originales que adornaron la fortaleza, otra al encaje de bolillos muy típico de esa región, otra a una colección malacológica y por último la visita a lo que fue la cárcel y su historia durante la dictadura portuguesa.


De vuelta al puerto, nos encontramos con el Capitán Veiga y la patrona Marieke!!! Y demás tripulaciones que iban llegando…



Luego, nos pusimos rumbo a un restaurante a orillas de la Playa de la Consolación, para animar a la selección portuguesa en el partido de futbol Portugal-Turquía que se jugaba esa noche, y que como no podía esperarse de otra manera, ganó Portugal!!!


De vuelta al Veronique disfrutamos de una muy agradable velada en la bañera del superconfortable Veronique en compañía de Eugenio, Veiga, Marieke, Machado y Bernardino, mientras nos bajamos un par de botellas de espumoso y un trozo de bolo de chocolate!!! Las pruebas del delito en el blog del Bolha.
Dormí como una princesa esa noche…
Muchas más fotos en PICASA.
Mañana más y mejor, aunque parezca imposible :-), Berlengas (Parte 3ª: Domingo, el gran día).

jueves, 12 de junio de 2008

Berlengas (Parte 1ª: Viernes)

Sí lo se, de hoy no podía pasar, tengo que colgar las fotos de la regata a Berlengas de este fin de emana… también se que se me ha adelantado el Bolha… pero es que no consigo reunir el tiempo necesario para hacerles un buen reportaje, así que lo haré por fases. Al final reuniré todas las fotos y las colgaré en picasa.
Todo comenzó el viernes a las cuatro de la tarde cuando recogimos a Marisa, tripulación del Maratón (se acuerdan? el maravilloso ketch clásico de Christian), en el Hotel Bahía de Vigo y nos pusimos rumbo a Nazaré. Íbamos temprano porque temíamos que tuviésemos problemas en Porto con la huelga de camiones, pero la verdad es que pasamos sin ningún problema.
Un par de horas más tarde el Capitán Veiga nos entregaba en Aveiro las llaves del NVV Veronique, y sobre las 8 de la tarde nos encontrábamos en Nazaré con nuestros queridos amigos del Marathon, Christian y Ana, y otro tripulante más, Candi.
De Nazaré me llamó la atención, además de su fantástica playa y barrio elevado, la forma de vestir de las señoras de allí y como nos asaltaron por la calle para ofrecernos el alquiler de habitaciones. Las paisanas iban perfectamente uniformadas con un delantal bajo, chal de lana y pañuelo en la cabeza.



La idea era dejar el coche en Nazaré para tenerlo el domingo a la vuelta de la regata que finalizaba allí y podernos volver para Vigo. Así que cogimos el autobús hasta Peniche.
Cuando llegamos tuvimos una agradable cena a bordo del Marathon junto a nuestros amigos, y tras un lingotazo de Amaretto (chupito tamaño Christian…) que nos dejó fuera de juego, nos fuimos al Veronique a pasar la noche.


Dormimos en el Veronique!!!
La mañana amaneció preciosa.

Mañana les cuento más y mejor…